Cada billetera tiene dos claves: una pública (como tu número de cuenta bancaria — podés compartirla para recibir fondos) y una privada (como tu contraseña — NUNCA la compartís con nadie).
Quien tenga tu clave privada tiene tus cryptos. No hay servicio al cliente. No hay reversión de transacciones. No hay recuperación de contraseña.
Al crear una billetera self-custodial te dan una "seed phrase": 12 o 24 palabras en inglés. Esta frase reconstruye tu billetera en cualquier dispositivo si perdés tu teléfono.
Tu cuenta Quilat te da acceso a toda la plataforma. Empezá con crypto, expandite a donde vayas.
Ingresá con Quilat — una cuenta para todo el ecosistema.