El Ministerio de Hacienda de Costa Rica no ha emitido una ley específica para criptomonedas, pero sí ha dejado claro que las ganancias generadas por la compraventa de activos digitales quedan dentro del alcance de la Ley del Impuesto sobre la Renta (Ley N° 7092). Si vendés crypto y ganás dinero, esa ganancia es un hecho gravable. No declararlo no lo hace invisible — las transacciones en exchanges quedan registradas.
Desde la Reforma Fiscal de 2019, Costa Rica tiene un impuesto a las ganancias de capital del 15% sobre la ganancia neta. Ganancia neta significa: precio de venta menos precio de adquisición. Si compraste 0.01 BTC a $400 y lo vendiste a $800, tu ganancia es $400 — sobre eso aplica el 15%, o sea $60.
Cuando comprás crypto en múltiples momentos a distintos precios y después vendés una parte, necesitás un método para determinar cuál lote vendiste. El método FIFO (First In, First Out — primero en entrar, primero en salir) es el más recomendado: la primera unidad que compraste es la primera que se considera vendida. Esto ayuda a llevar un registro ordenado y consistente.
En /impuestos encontrás una calculadora FIFO gratuita para Costa Rica. Ingresás tus compras y ventas, y te muestra la ganancia calculada bajo el método FIFO. Es una herramienta educativa — siempre confirmá con un profesional antes de presentar tu declaración.
La legislación tributaria costarricense está en evolución respecto a los activos digitales. Las interpretaciones pueden cambiar. Antes de presentar cualquier declaración con importes significativos, consultá con un contador público autorizado que conozca el marco legal costarricense. La información aquí es orientativa para que llegues a esa conversación preparado.
El mejor momento para empezar a llevar registro es antes de tu primera transacción. Si ya tenés operaciones sin registrar, revisá el historial de tu exchange — la mayoría permite exportar todo en CSV. Cripto, en tu idioma.
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